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El oropimente y los venenos atractivos.

Oropimente fabricado por la colourwoman Geraldine MacKinnon
El mineral de la foto es un cristal de Azufre.
Hace ya algunos años me puse a leer sobre la historia de varios colores inquietantes dentro de la historia de la Humanidad, de ésos un poco prohibidos que han causado trágicos eventos a cambio de un poco de belleza. 
El oropimente (auripigmentum) es un mineral compuesto de arsénico y azufre, que en las fumarolas volcánicas y en las fuentes hidrotermales, se unen  formando un trisulfuro de arsénico. Puede formar cristales o también rocas blandas de un color amarillo opaco e intenso, tendiente al naranja y a veces un poco verdoso.
No es estable y el arsénico que contiene tiende a migrar dentro del medio en que se encuentra, sobre todo ante la presencia de agua. En altas temperaturas puede liberar gases tóxicos. Es en definitiva, un potente veneno. 
By Rob Lavinsky, iRocks.com – CC-BY-SA-3.0, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10145584

Cristal de Oropimente, foto por Rob Lavinsky (Wikipedia)

 

Se tiene registro de este mineral usado como pigmento desde el antiguo Egipto. La paleta egipcia se componía de pocos colores, y el oropimente y su hermano el realgar (de un bello naranja intenso) eran parte de ella, junto con la malaquita y la azurita, entre varios ocres rojos y amarillos, blanco y negro. 

En la Edad Media fue usado como reemplazo del Oro, y tiene la particularidad de no llevarse bien con pigmentos derivados del plomo o el cobre. Hice este experimento en una obra y he notado cambios en la malaquita que está al lado del oropimente, y éste mismo ha ido cambiando, dada su inestabilidad química.

Este color se siguió usando ininterrumpidamente en Europa, Asia (en China hasta era de uso medicinal) y África del norte hasta entrado el siglo XIX. Su toxicidad era ampliamente conocida desde la era egipcia, pero aún así se usó en Grecia, Roma, y siguió su camino hasta ser definitivamente reemplazado por la familia de los Cadmios durante la Revolución Industrial.

Es un color que se debe manipular con extrema precaución y que debe ser usado solamente por artistas profesionales. 

Hace tiempo me tienen muy cautivada y solamente una vez me atreví a hacer un poco, protegida hasta el pelo (los peligros de estos colores suelen acechar mucho más a la colourwoman que a los artistas) durante todo el proceso.

Hace unas semanas, en un intento alquímico por imitarlo, conseguí llegar a una fórmula que resultó en un amarillo prácticamente idéntico que he llamado "Falso Oropimente". Una acuarela opaca (el pigmento original es opaco) de color y consistencia igual a la del original. He considerado este un tremendo logro en mi aventura como colourwoman.

Falso Oropimente y Oropimente original en el laboratorio de Piedras y Agua.

De izquierda a derecha: Falso Oropimente y Oropimente genuino.

El Falso Oropimente es una acuarela opaca o gouache un poco más consistente que el genuino e imita el color casi a la perfección. 

Ahora, puedo reproducir paletas de colores antiguas sin el riesgo de envenenarme en el proceso, y me permite acercar este color -que todavía no tiene un reemplazante sintético idéntico en la industria- a personas que puedan interesarse en trabajar con él sin correr riesgos innecesarios.

Escucha el Episodio de GerSpot Podcast sobre el Oropimente en Spotify 

Puedes comprar Falso Oropimente aquí.

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